Timbales

Instrumento musical perteneciente a la familia de percusión.

Forma

Se trata del instrumento orquestal de percusión más importante y el único miembro de la familia de los tambores de la música culta occidental capaz de producir notas de afinación determinada. Consiste en una gran estructura hemisférica de metal o de fibra de vidrio sobre la que se tensa una membrana, generalmente de piel de becerro o de plástico, montado sobre un aro que se coloca en su sitio por medio de un anillo metálico a través del cual pasan tornillos o varillas ensartados que permiten que pueda variarse la tensión del parche.

En la orquesta aparecen habitualmente agrupaciones de dos o cuatro timbales. Se tocan con dos palillos de madera con cabezas de fieltro u otro material, de diversas formas, tamaños, pesos y texturas.

Historia

Fueron introducidos en Europa durante el siglo XIV en calidad de instrumento de caballería que tocaban a caballo los musulmanes, los turcos otomanos y los mongoles. Siguiendo la costumbre oriental, se emparejaron con la trompeta y pronto se los apropió como una muestra exclusiva de rango social. En el siglo XVI, los timbales se encontraban tanto en los regimientos militares como en la corte. Al principio se improvisaba la música, pero más tarde se escribió tanto música festiva al aire libre como música litúrgica policoral en recintos cerrados para uno o dos pares de instrumentos.

Su introducción en la orquesta se produjo en torno a 1670 gracias a compositores como Lully y Purcell. A finales del siglo XVIII se introdujo el tornillo con una manivela en forma de T para realizar cambios más rápidos de afinación.

Haydn escribió partes significativas para el instrumento, especialmente en su Sinfonía n.º 103 “Redoble de timbal” (1795). Desde la época de Beethoven se liberó a los timbales de las funciones meramente rítmicas y de las afinaciones habituales de tónica y dominante. Durante el siglo XIX, numerosos inventores desarrollaron procedimientos para la afinación rápida.