Xilófono

El xilófono es un instrumento de percusión

Instrumento musical perteneciente a la familia de percusión.

Forma

Se trata de un instrumento de afinación determinada formado por 36 barras o láminas de madera suspendidas que se percuten con baquetas.

El instrumento orquestal moderno ofrece barras hechas de madera dura o de un material sintético, suspendidas horizontalmente de un armazón y dispuestas a la manera de un teclado. Debajo de cada barra se encuentra un resonador tubular vertical cuya longitud se corresponde con la afinación de la barra.

El instrumento está montado sobre un soporte y se percute con dos o más baquetas de diversa dureza. El reverso de cada barra es cóncavo longitudinalmente, característica que contribuye a la definición de la afinación. La afinación de una barra se determina en función tanto de su longitud como de su grosor; una longitud menor sube la afinación, mientras que un grosor menor la baja.

Historia

Los xilófonos se encuentran documentados en el sudeste asiático y en África a partir del siglo XIV y aún se encuentran muy diseminados en una gran variedad de tipos en estas regiones, al igual que en ambas Américas, adonde llegaron procedentes de África.

El xilófono forma parte de la familia de los instrumentos de percusión

En Europa, Arnold Schlick describió en 1511 un instrumento de este tipo como hültze glechter (“percusión de madera”). En su obra Harmonie Universelle (1636-1637), Marin Mersenne describió un instrumento con teclas y uno con las barras suspendidas verticalmente como una escalera, denominado échelette. Poco después empezó a utilizarse el término Strohfiedel (“fidula de paja”), debido al hecho de que las barras se colocaban a veces simplemente sobre fardos de paja. Este último tipo de instrumento lo tocó el polaco Guzikow, despertando el interés de Mendelssohn, Chopin y Liszt.

El término “xilófono” empezó a utilizarse a comienzos del siglo XIX. El empleo antiguo más famoso del instrumento dentro de la orquesta representaba el entrechocar de los esqueletos en la Danse macabre (1874), de Camille Saint-Saens. Se ha recurrido profusamente al xilófono en la música culta del siglo XX.