Flamenco

Repertorio de música y danza andaluces de transmisión oral que integra influencias árabes, gitanas y elementos folclóricos autóctonos, y cuyos textos están basados en coplas populares.

Orígenes y precedentes

Sus orígenes siguen siendo muy debatidos y se han atribuido tanto a los pueblos árabes que entraron en España procedentes del norte de Africa como a los gitanos que llegaron del este o del norte de Europa (incluidos los Países Bajos, de los que, según algunos estudiosos, toma su nombre). Partiendo de la base de las semejanzas musicales, los argumentos más consistentes apuntan a los lazos árabes y, en menor medida, indios (por medio de los gitanos).

Por lo que se refiere a los precedentes, todos coinciden en señalar al poeta de origen persa Ziryab como el primer nombre relacionado con el cante gitano-andaluz, además de ser considerado como inventor de la guitarra. Asimismo se acepta que el baile flamenco está relacionado con el kathak indio, cuyas características (pasos, colocación de brazos y piernas, mímica de la cara y transmisión oral) son coincidentes con el baile gitano.

Primeras formas

Las primeras formas del flamenco se denominaron “tonás” o “tonadas”, término que se aplicaba a cualquier tipo de cante tradicional: compuestas en estilo libre, se cantaban a capella. Tales formas compartieron protagonismo con otras formas como las coplas y los romances. Mientras que las primeras estaban relacionadas con el ámbito escénico (sainetes y entremeses) y eran de carácter urbano, los segundos representaron la forma folclórica rural más habitual, siendo sus medios de ejecución más modestos en comparación con las coplas; los romances son también conocidos en Andalucía bajo la denominación de “corridos”, “corridas”, “carrerillas” y “deciduras”.

Modalidades

El repertorio incorpora tres modalidades: 1) Estilos de cante, como el cante hondo o jondo, un término que se aplica a veces al repertorio en su conjunto. 2) Danzas. 3) Toque guitarrístico, en el que destaca el rasgueo y los característicos pasajes virtuosísticos. En las tres, la improvisación desempeña un papel fundamental, siempre sujeta a normas muy rígidas, denominadas “palos” o “estilos”, las cuales condicionan la expresión de los sentimientos por parte del artista, que en todo momento debe ser creativo y otorgar su sello personal a las interpretaciones. Por otra parte, los cantantes no suelen acompañarse a sí mismos y tanto la danza como el cante pueden acompañarse con palmeos de otros intérpretes presentes en la ejecución.

La constante evolución del repertorio ha dado como fruto géneros mixtos y una interpenetración considerable de las tradiciones flamencas y otras formas de música folclórica y popular.