Conceptismo

    Movimiento literario surgido en España en el siglo XVII. Es una vertiente más, junto con el culteranismo, del Barroco español. Aunque su máxima representación tuvo lugar en poesía, también hay muestras notables de conceptismo en prosa e incluso en teatro.

    El nombre es debido al libro Conceptos espirituales (1600-1612) de Alonso de Ledesma. Allí aparece señalada la idea del concepto, base y origen de todo el estilo. La intención final es la condensación expresiva donde una idea debía aparecer sintetizada y concentrada de forma que su interpretación exigiera una labor intelectual seria y además consiguiera múltiples derivaciones. Para ello se basaron en la polisemia, la elipsis, la oposición de contrarios, la paradoja y, en definitiva, todo lo que implique agudeza por parte del lector.

    El conceptismo es una derivación natural de los presupuestos del Barroco. El cansancio de las normas renacentistas, donde se mantenía el orden y los preceptos clásicos, derivó hacia una escritura manierista, retorcida y difícil. También fue consecuencia de la crisis española que vio cómo el Imperio se tambaleaba y desaparecía irremediablemente.

    El máximo representante de este movimiento fue Francisco de Quevedoy Villegas (1580-1645), cortesano inteligente y sagaz que vivió al amparo de los poderosos y gracias a su ágil inteligencia pudo ocupar puestos relevantes en la corte. Su estilo, claramente conceptista, era una demostración de la tan valorada agudeza. Sus poesías y su prosa tuvieron una intención principalmente satírica, y le sirvió para granjearse todo tipo de enemistades, entre las que figura el otro gran poeta de la época y enemigo de letras, Góngora, a quien dedicó, además de numerosos poemas, dos interesantes libros satíricos: La aguja de navegar cultos y La culta latiniparla.

    Quevedo cultivó la prosa de forma magistral en Historia de la vida del Buscón llamado Pablos, ejemplo de vagabundos y espejo de tacaños, novela burlesca donde satirizaba la realidad de su época. En Los sueños, obra satírica y moralizante, revisa numerosos vicios de la época.

    Otro autor que practicó y teorizó sobre el conceptismo fue Baltasar Gracián y Morales (1601-1658). Suyo es el libro Agudeza y arte de ingenio, tratado de retórica donde sintetiza la estética de la época, y da una especial importancia al concepto como base formal de la literatura barroca. Entre sus numerosas novelas está El Criticón, novela alegórica de carácter filosófico y moral donde el concepto se utiliza para jugar con los planos de la historia.