Arquitectura gubernamental

    Congreso Nacional en Brasilia, de Oscar Niemeyer, ejemplo de arquitectura gubernamental.

    Bajo la calificación de arquitectura gubernamental se recogen los edificios donde se realizan las funciones englobadas en el gobierno de una comunidad. Dentro de este tipo se engloban pues los palacios, los parlamentos, las cortes de justicia, etc.

    Del mismo modo que ocurre en la arquitectura religiosa con las distintas religiones, no existe un único tipo de edificio que se ajuste a las diferentes clases de gobierno. En los gobiernos absolutistas, dirigidos por una sola persona, como ocurría en la época moderna con los reyes, el edificio donde se desempeñaba el gobierno era la misma residencia del gobernante. A medida que las formas de gobierno fueron evolucionando, también lo fue haciendo la arquitectura de sus edificios, que ganó en diversidad y complejidad.

    Los edificios relacionados con el gobierno cumplen una importante función simbólica. Son una representación de la relación que el poder mantiene con su pueblo. Los dirigentes a los que se atribuía un carácter divino, como los faraones del antiguo Egipto, incorporaban el simbolismo religioso a sus edificios, pretendiendo inspirar así el respeto y la veneración. Los gobiernos democráticos, por otra parte, buscan demostrar con sus edificios la cercanía y participación del pueblo en el poder.