Henrik Ibsen

    Henrik Johan Ibsen (1828-1906), autor de Casa de muñecas. Fue un dramaturgo y poeta noruego que evolucionó al compás de los principales movimientos literarios del siglo XIX y creó un modelo de personaje dramático (el "personaje ibseniano"), proclive a la introspección psicológica.

    Ibsen nació el 20 de marzo de 1828 en Skien, en el seno de una familia acomodada que, al poco tiempo, perdió esta condición debido al fracaso empresarial de su padre.

    Ibsen se vio obligado a abandonar los estudios a los dieciséis años para trabajar como mancebo de farmacia entre 1844 y 1849.

    Por entonces, sus vocaciones eran la medicina y la literatura. Esta última se vio cumplida en 1848 al escribir Catilina, una obra teatral muy influida por el estilo del escritor romántico alemán Johann von Schiller.

    En 1850 vio la luz su segunda obra, Kaempehojen (El túmulo del héroe) que fue llevada a las tablas.

    Estas piezas de juventud tomaron como tema el pasado histórico y legendario de los pueblos de Escandinavia.

    Entre 1851 y 1857 trabajó como ayudante de Ole Bull, director escénico del Teatro Nacional de Bergen. Al mismo tiempo, fue nombrado "poeta doméstico", cuya obligación era escribir obras, arreglos y adaptaciones para dicha institución, así como visitar los principales teatros de los países cercanos a Noruega con el objeto de entrar en contacto con las más modernas tendencias literarias y dramáticas.

    De este modo, tuvo la oportunidad de recorrer Dinamarca y Alemania.

    En Bergen también conoció a una joven llamada Rikke Holst, con la que se comprometió hasta que el padre de la novia consiguió que rompieran su relación.

    Posteriormente, conoció a Susanna Thorensen, con quien se casó en 1858.

    En el Teatro Nacional estrenó cuatro obras teatrales que la crítica denominaría "nacional-románticas". La principal es Fru Inger til Ostraat (La señora Inger de Ostraat, de 1855).

    A partir de 1857 ocupó el cargo de director de un pequeño teatro de Cristianía (posteriormente Oslo). Allí escribió obras que se centraban en la caracterización psicológica de los personajes: La comedia del amor (1862) y Los pretendientes al trono (1863), en las que comenzaba a mostrarse el mencionado "personaje ibseniano". En esta época también se separó de su esposa.

    El teatro que dirigía acabó en la quiebra y durante los meses siguientes Ibsen sobrevivió en una situación prácticamente de indigencia. Afortunadamente el gobierno noruego le concedió una beca para instalarse en Italia (1864). A partir de ese año y hasta 1891, vivió en Italia y Alemania.

    A lo largo de este periodo, escribió los dramas Brand (1866); Peer Gynt (1867), una fantástica y amena sátira, El emperador y Galileo (1864-1873) y la obra que le procuró un reconocimiento mundial, Et Dukkehjem (Casa de muñecas, 1879), un alegato a favor de la liberación de la mujer, considerada por la sociedad de su tiempo como una muñeca decorativa.

    A su regreso a Noruega, ya era un hombre rico y famoso. Continuó estrenando obras, pero durante sus últimos años quedó inválido.

    Después de sufrir diversas crisis e incluso nuevas estrecheces económicas, falleció en Oslo el 23 de mayo de 1906.