Friedrich von Schiller

    Máximo representante del teatro universal y una de las mayores voces de la lírica alemana, la obra de Friedrich von Schiller (1759-1805) se sitúa, junto con la de su compatriota Goethe, a la cabeza del llamado "clasicismo de Weimar".

    Johann Christoph Friedrich von Schiller nació el 10 de noviembre de 1759 en la ciudad alemana de Marbach. Por imposición del duque Carlos Eugenio de Württemberg (a quien su padre, un militar retirado, servía), el joven Schiller hubo de estudiar medicina en un colegio militar. Pronto, sin embargo, comenzó a dar muestras de su talento para la literatura con el estreno, en 1781, de la tragedia Die Räuber (Los bandidos). El éxito de la obra, encuadrada en la línea prerromántica del Sturm und Drang, y su escaso apego por la milicia lo llevaron a huir del regimiento.

    Schiller fijo entonces su residencia en Mannheim, donde prosiguió, con notables apuros económicos, su obra dramática. Su situación mejoraría notablemente al trabar contacto en Leipzig, en 1785, con el abogado Christian Gottfried Körner, cuyo mecenazgo le permitió dedicarse de manera íntegra a la composición literaria. De esa época datan dos de sus textos más relevantes: la tragedia Don Carlos y el poema Ode an die Freude (Oda a la alegría), este último inmortalizado por Ludwig van Beethoven en el movimiento final de su Sinfonía número 9.

    En 1788 Schiller publicó su tratado histórico Geschichte des Abfalls der vereinigten Niederlande von der spanischen Regierung (Historia de la insurrección de los Países Bajos contra el gobierno español) y conoció en Weimar a Johann Wolfgang von Goethe, gracias al cual obtuvo una cátedra de historia en la Universidad de Jena. En 1790 contrajo matrimonio con Charlotte von Lengefeld. Durante los años sucesivos se ocupó de la edición de las revistas Die Horen y Musenalmanach, donde publicaría buena parte de su obra poética. También por entonces concluyó su monumental Geschichte des Dreibigjährigen Krieges (Historia de la Guerra de los Treinta Años).

    La fecunda obra de Schiller alcanzaría su culminación al instalarse, en 1799, en Weimar. Las publicaciones que en los años siguientes dieron a conocer él y Goethe en esa ciudad figuran entre los textos fundamentales de la literatura alemana: constituyen el periodo conocido como "clasicismo de Weimar".

    En los últimos cinco años de su vida Schiller escribió para el teatro una sucesión de obras maestras que le situaron a la cabeza de la dramaturgia universal. En 1800 culminó la trilogía Wallenstein y dio a la luz Maria Stuart (María Estuardo); en 1801 estrenó Die Jungfrau von Orleans (La doncella de Orleans); en 1803 apareció Die Braut von Messina (La novia de Messina); finalmente, el drama Wilhelm Tell (Guillermo Tell) constituyó su testamento literario. Friedrich von Schiller murió en Weimar el 9 de mayo de 1805